El lienzo de los históricos: Mario Soto

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El pilar en la defensa

Si bien partió su carrera en Magallanes, con Unión Española fue campeón y llego hasta la final de la Copa Libertadores, sus buenas campañas con los rojos de independencia hicieron que Palmeiras de Brasil se interesara en el y consiguiera su fichaje en 1977. Su gran rendimiento a nivel nacional no fue suficiente para la exigente liga brasileña.

Cuando el Cobreloa consiguió el ascenso, contar con una figura importante en defensa como Soto era un verdadero lujo, y el club no tenia los dineros para eso, pues la mayoría de los recursos de Codelco en 1977 fueron destinados a los arreglos del estadio municipal de Calama y a pagar los gastos de traslado, comida y hospedaje de los equipos visitantes. La hinchada loina estaba tan entusiasmada con la primera campaña en el profesionalismo que culmino con el ascenso, que aparte de la cuota normal de socios, algunos entregaron un aporte extra para los refuerzos que llegaran para la primera división. Estos mismos hinchas al enterarse de la posible llegada de Soto, dieron además “un día de sueldo” para poder pagar la trasferencia, haciendo posible la llegada del defensa a Cobreloa.

Soto llegó por los mineros y desde su llegada se entregó a ellos. Consciente y agradecido por la manera de su llegada a Cobreloa, su relación con los mineros fue siempre cercana. En lo futbolístico, fue el jefe de la zaga central loína, anuló a Zico en la Final de la Copa Libertadores de 1981, y la única forma que tuvieron para borrarlo en la final de desempate, fue a través de una cobarde agresión del brasileño Anselmo, zaguero que entró a la cancha con órdenes exclusivas del entrenador Julio Cesar Carpeiani para golpear con un puño matonezco en la cabeza a Mario Soto. Como el líder de la defensa naranja fue fundamental en los títulos obtenidos en 1980, 1982 y 1985. Después del titulo del 85 decide dejar la institución naranja, el presidente de la época le “regala” el pase a Soto, cosa que genero protestas y renuncias de los socios pues el pase del defensa fue pagado con el sueldo de los mineros, estas protestas fueron acalladas con el regreso de Victor Merello y de Jorge Luis Siviero para ser terminadas definitivamente con la obtención de la Copa Chile de 1986.

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Parte 2: Hugo Tabilo  <– click

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