El lienzo de los históricos

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Hace un tiempo dadas las grandes actuaciones del ex goleador naranja Lucas Simón, algunos no dudaron es postular al argentino al lienzo de los históricos o “de las caras” como lo conocen algunos hinchas, pero otros, simplemente rechazaron tan proposición entregando como razón la falta de méritos del jugador. Si bien el lienzo fue hecho por un grupo de hinchas bajo sus criterios, no es malo hacer el ejercicio de memoria con cada integrante del actual lienzo, y ver si su entrega y logros con el club son méritos suficientes para ser uno de los homenajeados por la hinchada. Partimos de izquierda a derecha, hoy es el turno del arquero uruguayo.

 

Ladislao Mazurkiewicz

Uruguay  14/02/1945  –  02/01/2013

Fue campeón de la Copa Libertadores y de la Copa Intercontinental con Peñarol en 1966, derrotando en esta última al Real Madrid, jugó las Copas del Mundo de Inglaterra 66’ y México 70’ defendiendo a la Selección Uruguaya. En esta última edición fue consagrado como el mejor portero de la competición.

Con esta trayectoria, Cobreloa tuvo el privilegio de recibir a Ladislao Mazurkiewicz para proteger nuestro arco en sus primeros años en el profesionalismo. Fue concretamente el año 1978, el primero de nuestro club en Primera División, el de su llegada a Calama. Su legado fue, propio de una leyenda histórica del fútbol mundial, historicosmucho más que futbolístico. “Mazurka” fue fundamental para contagiar con su extraordinaria experiencia y profesionalismo a nuestros futbolistas que iniciaban sus armas en un Cobreloa que recién estaba jugando con los grandes del balón nacional, pero que con aportes como el suyo fueron creando ese “Equipo sin Infancia” de la historia del fútbol chileno.

Con 1,78 metros vestía de negro en honor al soviético Lev Yashin, “La Araña Negra”, el Mejor Portero del Siglo XX, y quien en su retiro mencionó a Mazurkiewicz como su sucesor. Así y todo, el mejor portero de la historia del fútbol uruguayo es recordado en Calama también por su sencillez, esto porque tras los partidos de Cobreloa como local, no tenía ningún complejo en retirarse del estadio caminando para compartir el trayecto rumbo a casa junto a los hinchas.

En resumen, el “polaco” se gano su lugar en el lienzo solo por ser uno de los mejores del mundo, ya que su trayectoria en Cobreloa solo duro un año donde no alcanzo a ganar ningún título, pero sin duda dio muestras de su gran calidad.

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